¡¡BIENVENIDOS!! LRB.100, está abierto a todo aquel que le gusten los coches y competición, nuestra afición común, tanto en regularidad, como en velocidad, con el único objetivo de pasarlo bien...y reirnos un poco. El nombre es un homenaje a una persona que se lo merece todo.

martes, 19 de mayo de 2026

Noticiero del Ralliero


Próximos rallies....
Arrancamos 2026, con algún rally disputado ya para irnos poniendo al día, estamos atrasadillos, la verdad, necesitamos una actualización, pero seguimos en ON.
 
 

 Drive to enjoy...enjoy while driving.
O lo que es lo mismo, "Pisa, gira y disfruta"

sábado, 16 de mayo de 2026

RdR Las Arribes del Duero


En una palabra: ¡genial!. En dos: ¡la leche!.
Un pedazo de RdR, carreteras estupendas, y una gente que vale un imperio, siempre intentando mejorar lo que ya es difícilmente mejorable.

No me extraña que este rally, que el año pasado nos perdimos, porque somos así, haya reunido una treintena de participantes, algunos de ellos muy ilustres, en solo su segunda edición.
Pero como aquí se trata de saber cómo nos ha ido a nosotros, y si has leído alguna crónica anterior…  no hace falta seguir mucho para imaginar o que nos pasó.

Somos torpes, pero creativos.
No es que seamos pesados contando lo mismo, es porque siempre nos pasa lo mismo.
Es que somos torpes avanzados, de esos que cometen errores nuevos cada vez, para mantener el entretenimiento. Lo nuestro es un arte: fallar sin repetirse.

Para empezar, llevábamos mucho tiempo sin hacer un RdR en carretera abierta. Años, creo, jejeje le echamos la culpa a eso.
Y encima estrenábamos sistema: Rabbit esta vez, porque el Rallymiglia decidió que era buen momento para marcar 300 km/h a su propio criterio por unos impulsos misteriosos que solo pasan en el 405. Electrónica de los 80: emoción garantizada.
A perro flaco, todo son pulgas. Como nosotros no estamos en la categoría de flacos, pues lo nuestro son penitencias. Vamos con ello.

¡Que nos quedamos sin cenar!
Casi nos quedamos sin cenar. Imperdonable. ¡Podría haber sido muy duro!
Como eran las ferias de San Isidro, patrón de Talavera, apretamos para salir lo más tarde posible y dormimos en Ciudad Rodrigo.

Allí empezó el festival:

  • Perdí las llaves.
  • Aparecieron (milagro).Gracias al que fuese…
  • Castigo: subir escaleras por haberlas perdido.
  • Cuando por fin salimos… no había dónde cenar. La gasolinera cerrada, eran las 11 de la noche.
  • Solo quedaba un chino, pero mejor no tentar al destino por si mañana había que hacer paradas “de urgencia”.

Gracias al Bar de Tapas La Bodega, que nos salvó la vida con un peazo de tosta de jamón espectacular. Primer tramo superado, justo, justo pero superado.

El rally: Lumbrales y Las Arribes del Duero.
El sitio, espectacular. Lumbrales, sus carreteras, los pueblos vecinos…
Si no conoces Las Arribes del Duero, tú te lo pierdes. Yo me lo he perdido hasta ahora, pero pienso volver.

Y encima, compartirlo con Carlos, Pilar, Isabel, David y el padre de Isabel, hablé poco con él, per se ve que es un castellano de los buenos.
Calibramos el equipo nuevo. A la primera. Esto ya nos olió raro, ¿sin problemas?

Primer tramo: empieza el festival.
En el primer tramo, el Rabbit empieza a descuadrar. Luego lo anularon, pero ya nos había dado el susto. Parece que el tramo de calibración no estaba tan fino como pensábamos… y  no sabíamos cambiar la calibración en marcha, el rally no tenía enlaces largos y no sabíamos que hacer.

Pero tampoco sabíamos cambiar de carretera, 😊 porque en el segundo tramo nos equivocamos en un cruce y la liamos bien.
Cuando volvimos a la carretera buena íbamos 4 minutos tarde. Resultado: 400 puntitos de premio. De los setecientos y pico que hicimos en total. Maravilloso y habitual comienzo.

El resto de tramos: LRB.100 en su máximo esplendor.

  • Se para el odómetro del Rabbit.
  • Se apaga la antena del GPS, sola.
  • El móvil del piloto se desconecta de la pantalla, no nos da tiempo a conectar.
  • No sabemos modificar la calibración.

Un festival, habitual, pero que nos entrena en improvisación.
Los tramos de hitos, pese a estar desentrenados, los hicimos de regular a flojo, pero con mucha dignidad, que es lo importante.

Tramo 9: el caos organizado.
Al teléfono del piloto se le acaba la batería. Seguimos girando la pantalla conduciendo y girando la tablet. (A Antonio todavía le duele la mano de sostenerla.)
Ajustábamos la distancia a golpes de 5 metros. A veces metíamos 12 ajustes seguidos, así que teníamos que correr… para luego parar en seco.

La caravana de participantes iba descontrolada.
Y aun así, fueron nuestros mejores tramos.
Llegamos a adelantar al 16 (éramos el 21). Y exprimimos bien las ruedas del 405, que tiene suspensión de barca a pesar de su aspecto deportivo, pero es muy eficaz sin estridencias.
El entorno, insisto: impresionante. Para andar, en bici, moto, coche o incluso con barco (hay un embalse). Un diez.

Final: hogar del jubilado, retorno y milagros

Comimos en el hogar del jubilado. Cada día me siento más a gusto en ellos. Curioso...no sé, no sé.
¿Está lejos? Un poquillo. ¿Merece la pena? Un muchazo. ¿Volveremos? Muy gorda tiene que ser para que no. Pues todo dicho.

Agradecimiento enorme a los Benitomotorsporteros por el trato, el cuidado y el cariño puesto en el rally. A esta prueba le auguramos un gran futuro.
Y…atención: ¡¡Milagro!! Quedamos terceros en la categoría de aparatos sin sonda.
Nos trajimos un trofeíto. Inmerecido, pero agradecidos.
Felicitar a Chema, campeón absoluto, y a Darío, campeón sin aparatos (joer, ganan lo que tocan).

Y prometemos mejorar. Sin asegurar nada.

sábado, 28 de marzo de 2026

I Rallysprint Corazón de Extremadura.

 Bueno, empezamos la temporada… y, para no desentonar, muy parecido a como acabamos la anterior: con ilusión, con ganas… y con la misma puntería que un arquero con gafas de madera.

Vamos con ello.

Un rallysprint nuevo, carreteras con un firme perfecto, sobre todo el segundo y hacía las medias un poquito pobres, el primer tramo más estrecho y virado para que no nos durmiéramos, y el segundo tramo ancho como para aterrizar un Airbus. La Federación Extremeña ha cambiado la reglamentación y ahora solo hay medias bajas. Tan bajas que, a falta de rodaje, se nos quedaron un poquito cortas… como el cinturón que usabas hacee unos años.

La inscripción en regularidad sport era espectacular: varios campeones de España y regionales y gente muy buena. Vamos, que aquello parecía una reunión de “ex” que vienen a recordarte que ellos siguen estupendos.

Rally corto, de un día, como nos gusta. Así que allá vamos el sábado, porque estar a la salida en Montánchez se nos pone difícil por temas laborales y familiares, agradecemos que hagan este tipo de pruebas que nos ahorran un día..

Madrugón, 200 km con la banda sonora del Golf Escape Grupo N, un hit que nunca entra en listas, pero que nosotros escuchamos en bucle, y llegamos a verificaciones. Como siempre, coche de asistencia en Montánchez y parque cerrado en Albalá… ¡¡Como para necesitar algo!! Si pedimos una llave del 13, nos la mandan por SEUR. Pero el golfito se portó bien y ni se quejó, la revisión que nos hizo el gato funcionó.

Salimos al primer tramo, puntuaciones por debajo del segundo por control… pensamos: “vamos bien”. Pues no. Penúltimos. Ni queriendo, nuestro gozo en un pozo, pero sabíamos que los demás eran buenos.

Ajustamos para el resto de tramos y la tónica fue general: los ajustes no funcionaron. Ni uno. Ni por casualidad, tampoco fueron ajustes cum laude. En el tramo 5 se bloqueó el RallyMiglia y, yendo a vela, conseguimos una puntuación mejor que en el mismo tramo anteriormente, y esta vez sin el sombrero de Brasil, mérito propio. ¿Cosa de meigas? Haberlas, haylas. Y si hay que encontrarlas, seguro que somos los primeros. Tenemos un imán para estas cosas.

Terminado el último tramo, fuimos a recoger el coche de asistencia. A la vuelta, Antonio iba en el Altea y yo… me perdí. Llegué tarde a parque cerrado. La tradición es la tradición y no podíamos faltar a nuestra cita con el despiste.

Y ahí apareció el “problema de juventud” del rally: un parque cerrado que eran coches aparcados unos detrás de otros en tres filas. Más que un parque cerrado, era un tetris, donde sacar un coche era imposible y si había algún error complicaba la salida y se complicó un poquillo.

Retrasos, problemas con los trofeos… al final todo fue con retraso. Problemillas de juventud que empañaron ligeramente todo el desarrollo.

En nuestro caso, que teníamos un par de horas por delante, nos molestó un poco: terminamos sobre las 18:00 y salimos a las 21:30 del parque. Vamos, que nos dio tiempo a plantearnos si empezar ya a escribir la crónica allí mismo.

Pero, quitando estos pequeños asuntillos, que todos hemos los que hemos organizado un rally hemos tenido a pesar del trabajo, el rallysprint está muy bien y se disfruta.

Y esperamos repetir en otros años, porque el esfuerzo y las ganas de hacerlo bien de la organización, patente en gran parte del rally, lo merecen con creces y además significa que seguimos al pie del cañon.

PD. Por cierta descoordinación, horario y un poquito de dejación, que nosotros también la cagamos en organización, este rally sólo hubo empanada mental y no alimentaria, esperemos que no se repita.