
Ha diseñado algunos rallies y participado en otros, pero siempre estuvo un poco a la sombra de su hermano alemán, pero a pesar de poco uso, era ponerse en marcha, beberse sus primeros 5 litros de gasolina y funcionar como un reloj. Pero un reloj que siempre quería adelantarse y que ronroneaba como un león cuando el pedal hacía tope.A pesar de sus largos descansos, estaba en forma, ha hecho un viajecito a Alemania, su nuevo hogar, sin un problema.
Arrivederci, alfita.
